Juguetes

Los juguetes para gatos ocupan poco espacio en la casa, le dan mucha alegría a su mascota, ahuyentan el aburrimiento y lo mantienen en forma. Ya sea que juegues solo o en compañía, tu gatito nunca se aburrirá. Aquí hay una amplia variedad de juguetes para gatos: ¡diviértete eligiendo el que sea adecuado para ti!

 

El mercado ofrece una creciente variedad de juegos de cualquier género para gatos. Los juegos de inteligencia estimulan tanto las habilidades mentales como motoras del animal. Ya sea un gatito o un gato grande, una vez que encuentres la táctica adecuada para conquistarlo, ¡nunca tendrás suficiente! A los gatos les encanta “hurgar” en busca de pequeñas golosinas, que se pueden encontrar en un juego, así como perseguir plumas o peluches. Comenzando desde el clásico ratón para llegar al fantástico juguete eléctrico, ¡la imaginación realmente no tiene límites!

¿Qué debes tener en cuenta al comprar un juguete para gatos?

¿No estás seguro de qué juego podría gustarle a tu gato? Los siguientes consejos te ayudarán a elegir el correcto:

  • Tamaño adecuado: asegúrese de que el juguete sea adecuado para el tamaño de su gato. Por ejemplo, un gatito necesita juguetes más pequeños que un Main Coon adulto;
  • Material y resistencia: la resistencia del material es muy importante. Verifique la calidad y compre solo juegos resistentes, que no se rompan tan fácilmente;
  • Seguridad: ¿tu gato se lleva todo a la boca? En este caso es importante comprar juguetes que estén libres de piezas pequeñas y extraíbles que el gato pueda mordisquear y desprender. Elige siempre juegos en materiales no tóxicos;
  • Lavabilidad: por razones de higiene, es importante que el juguete sea apto para lavavajillas;
  • Estimulación: existen sustancias naturales que estimulan los sentidos del gato. Por ejemplo, la menta para gatos puede ser muy útil para entrenar al gato. Le da una agradable patada de aliento y lo atrae de una manera irresistible. La valeriana es otra planta, que estimula el olfato del gato y que, distribuida en juguetes o rascadores, estimula la curiosidad y el olfato del gato, invitándolo a moverse más.